Objetos

16/04/2026 

Observe una vela que no parece una vela. Empieza con una base amarilla, estable y extendida, que se va afinando mientras va subiendo hasta formarse en una flor rosa. Los colores son suaves, pero la forma es extraña como si no fuera hecha para usarla. Me da la sensación de que esta hecha para decorar y no para usarse. No da ganas de encenderla, se siente como si fuera un error. 


17/04/2026 

Mire en la cocina un tapper nuevo de mi mamá. Me llamó la atención porque su forma era rara, no es cuadrado ni tampoco rectangular. Tiene abolladuras en todos lados, como pequeños huecos que se repiten, me hizo pensar en la miel del panal de abeja. A primera vista parece fallado pero en realidad es nuevo y esta hecho así. 


18/04/2026

Recordé en mi memoria el reloj del quincho, es uno que siempre me llamó la atención, no por ser tan antiguo. Era de color naranja, pero su forma no era normal, parecía estar derritiéndose. No tenía unos bordes firmes, todo caía para abajo como una textura blanda. Es raro verlo en persona, porque juega con tu perspectiva. Es un objeto raro y llamativo, que es hasta divertido de tener. 


19/04/2026 

También puedo recordar otro objeto extraño, esta también en el quincho colgado. Este objeto era mi papá cuando era joven. Es un ski de agua, pero no de los comunes. Es circular, grande y pesado, con dos apoya pies. Me resulta raro porque normalmente suelen ser dos tablas separadas, y esta es de una sola pieza, ni siquiera tiene forma rectangular sino circular. Se hace raro de imaginar en uso, pero se puede. Dice que es complicado usarlo al principio, más para principiantes, pero eso lo hace ver más llamativo. 


20/04/2026 

Hoy a la mañana me puse a observar el souvenir de la boda. Era confuso, empieza pareciendo una vela y termina queriendo ser una maceta, sin poder lograrlo. 

De arriba, se asomaba una plantita falsa, bastante rara, parecía un palo flexible, como la cabeza de una piña, desprolija. 

No era una cosa ni la otra, no termina logrando ser nada, y aun así te resulta llamativo. 


21/04/2026

Me estaba bañando y, medio distraída, me puse a observar el baño un objeto extraño. Ahí vi un plástico azul que no recordaba. Me causó gracia y pensé que seguro era una bolu compra de mi mamá. 

Lo agarre y cuando lo miré bien por dentro tenia una textura rara, como los cepillos del lavadero que limpian los autos, pero quieto, sin hacer movimiento. Y la forma era rara, definitivamente confundía, tenía forma circular y al mismo tiempo rectangular. 

No parecía una esponja de espalda. Parecía ser para otra parte del cuerpo, algo más específico pero sin entender todavía cuál. Lo volví a dejar donde estaba y decidí que hoy no iba a resolver ese misterio, así que dejé el tema y me seguí duchando.


22/04/2026

Jamás había visto un baño sin el botón para tirar la cadena, y eso ya era raro. Había un hueco abierto, en lugar del botón, había una rueda azul gastada, con números borrosos y una pequeña perilla en el centro, las dos piezas de metal al costado que parecían guías. Esa perilla se veía incómoda, pequeña, que no invitaba a usarse, sino más bien a quedarse mirando con cierta desconfianza. 

Era como si el baño hubiera dejado de ser un baño, era descubrir como "debería" funcionar algo, sin tutorial, sin instrucciones y sin tener la menor idea de qué tocar para que funcione. 


23/04/2026 

En el consultorio hay un objeto difícil de identificar, llama la atención, no parece apoyarse en nada. Flota. Es un conjunto de varillas metálicas, delgadas y tensas al punto de verse frágiles. En el centro, dos círculos se cruzan sin encajar del todo, sin saber si están por separarse o unirse, pero sin que ocurriera ninguna de las dos cosas. Es delicado, casi a punto de quebrarse, con una lógica oculta. No hay forma de fijarlo en una sola imagen, desde cualquier punto se transforma, se reacomoda. Y aunque no entienda cómo, algo ilumina en esa figura. 

No encuentro de dónde sale la luz. No hay origen visible, nada que pueda explicarlo, se oculta entre las formas. Los círculos, al cruzarse, desvían mi mirada, obligan a confundirte, a buscar una dirección que no existe. Entonces la luz no ilumina desde un punto fijo, se escurre entre las formas, como si respirara entre el metal. La luz no es su función, sino su excusa. No ayuda a ver mejor, sino a mirar de otra manera, la altera... obligándote a cuestionar como la ves. 


24/04/2026

Estaba caminando sin mucha intención, hasta que las vidrieras me atraparon con algo que me encanta, tazas. Y de repente vi una, no era una taza común, sino tres unidas una sobre otra, apiladas y torcidas, como si hubieran perdido su figura original. Era más un objeto extraño que una taza, como si hubiera dejado de ser una sola cosa para volverse varias. 


25/04/2026 

A primera vista parecían dados, como si fueran tres piezas apiladas y deformadas. Pero en realidad era una maceta. Se veía una planta creciendo dentro. Creí que era solo decorativa, pero no, estaba hecha para usarse, como maceta. Así que terminó siendo completamente funcional. 


26/04/2026 

No era del todo un reloj. Más bien parecía un vinilo colgado, como si el tiempo se hubiera convertido en un objeto que no sabe qué forma tomar. No tenía números, sino fichas de dominó en cada esquina, como si hubieran reemplazado el tiempo por un juego. Las agujas las señalaban intentando darles sentido. Al principio no lo entendía. Creí que era arte, algo abstracto sin un propósito claro. Después de observarlo un rato más, me di cuenta de que era un intento de ser un reloj, como si el tiempo hubiera querido jugar con objetos que no encajan entre sí. 


27/04/2026 

Vi otro objeto cerca, de ajedrez. Estaba en la pared y las piezas estaban fijas en el tablero, como si el juego hubiera quedado detenido en el tiempo. Me gustó mucho cómo se veía, tenía algo fantástico, casi Alicia en el País de las Maravillas, como si el ajedrez perteneciera a otra realidad. Pensé que era una pieza artística o una creación de fanáticos del juego. Pero luego lo comprendí, no era arte ni decoración, era un colgador en serio. Allí se dejaban abrigos, llaves, gorra y reloj como si el ajedrez también sirviera para sostener lo cotidiano. Y ahí entendí, las apariencias engañan, y los objetos pueden tener sentidos y usos que no imaginamos a simple vista.


28/04/2026

A simple vista, era una figura artística, casi una escultura de exposición. Una jirafa alta, elegante, con una presencia decorativa que parecía pensada solo para mirar y admirar. Y sin embargo, ese tipo de objetos me hace pensar en cómo muchas veces lo funcional puede esconderse detrás de lo estético, como si lo útil también pudiera disfrazarse de arte. Pero había algo raro. Algo que no terminaba de encajar. La cabeza no era solo cabeza, era una tapa cuidadosamente diseñada, para encajar con precisión. El cuello, largo y delgado, estaba formado por dos tazas apiladas de manera sutil que parecían parte de la figura. Y el cuerpo era una tetera redondeada, como si siempre hubiera pertenecido ahí. Mi mirada ya no sabía si estaba frente a una obra de arte o a un objeto cotidiano disfrazado de escultura. Era un set de té. Pero no lo parecía en absoluto. Yo no lo entendí al principio, lo miré varias veces sin sospechar nada. Me parecía solo una pieza de arte moderna, de esas que confunden más de lo que explican.

Hasta que algo hizo “clic” y lo que antes me era confuso empezó a ordenarse frente a mis ojos. Hasta que la vi desarmarse. Ahí todo cambió. Cada parte reveló su función real, como si la jirafa se estuviera quitando una máscara. Y en ese instante, lo obvio apareció, lo que parecía una figura era en realidad un objeto cotidiano escondido a plena vista.

Qué locura. Algo tan simple convertido en sorpresa. Y de pronto, ya no era solo un objeto, era un engaño. 

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