Cuento Fantástico
Al principio era práctico. Para no olvidarse nada, se mandaba audios: recordatorios rápidos como comprar leche, hacer un trabajo, llamar a alguien. Era más fácil que escribir. "Comprar pan cuando salga", decía, como siempre. Todo seguía normal hasta que uno apareció como "escuchado". Se le hizo raro, pero no le dio importancia. Seguro fue un error, cosas del celular. Pero esa noche, todo se volvió más raro. Vio un audio nuevo en el chat. No sabía de donde había salido. Y lo que escuchó: lo dejo incómodo. Era su voz, exacta, como si estuviera hablando en ese momento. -No vayas mañana- escuchó. Se quedo mirando el celular. No lo recordaba. No tenía sentido pero tampoco ganas de cuestionarlo. Hasta que empezó a repetirse. Los audios empezaron a aparecer solos. Misma voz, mismo tono. Hablaban como si supieran más que él. - Lleva paraguas. - Salí más tarde. - No contestes. Al principio parecían coincidencias. Los dejo pa...